INTRODUCCION A LOS KILLIS
Con el nombre de killis se conoce a unas familias de carpas ovíparas pertenecientes al orden de los Cyprinidontiformes que habitan en riachuelos, pequeños arroyos y charcas estacionales de todos los continentes salvo Oceanía. Unas pocas especies se han adaptado a vivir en el mar e incluso en lugares con una salinidad más elevada.
Después de los peces marinos son los que poseen un mayor colorido dentro de las especies de agua dulce. Algunas de ellas incluso pueden rivalizar en belleza con los peces de los arrecifes de coral.
Por su forma de reproducción se dividen en especies anuales y no anuales. Los killis no anuales son más longevos y su reproducción es similar a otras familias. En cambio, los killis anuales comparten una característica que los hace especiales en cuanto a su forma de reproducción. Debido a los ciclos anuales de lluvia y sequía de las zonas que habitan, puede ocurrir que el arroyo o charca en la que viven se vaya secando progresivamente hasta el punto de secarse totalmente. Cuando va a llegar ese momento los killis depositan los huevos entre la vegetación o el fondo de la charca. Cuando la charca se seca, el embrión que se está formando dentro del huevo, detiene su desarrollo (diapausa) hasta que las condiciones ambientales sean idóneas para su nacimiento. Esta diapausa puede durar desde 3 o 4 semanas hasta 6 meses o más dependiendo de la especie, habiéndose dado casos de diapausas de hasta 7 años. Una vez que vuelven las lluvias y se llena la charca de nuevo, los killis nacen y vuelven a poblar la charca iniciando un nuevo ciclo.
Es por eso que en algunas zonas los lugareños se refieren a ellos como “los peces que nacen con la lluvia”.
Los aficionados a los killis recogen los huevos de los peces y los guardan en cajitas con turba húmeda, imitando lo que sucedería en la naturaleza al secarse la charca. Esto les permite intercambiar especies con otros aficionados del resto del mundo.
En España tenemos la suerte de contar con 4 especies de killis: Valencia hispanica, Aphanius iberus, Aphanius baeticus y Fundulus heteroclitus. Las tres primeras son endémicas y se encuentran en peligro de extinción, la última es introducida y es una especie procedente de Norte América.
La adaptabilidad de los killis a situaciones extremas y condiciones adversas es tal que algunas especies como Aphanius dispar puede vivir en aguas con una temperatura superior a los 40º C, Aphanius stiassnyae vive en el lago Afdera soportando una salinidad 5 veces superior a la del mar y Kryptolebias marmoratus puede encontrarse viviendo en algunas plantas que crecen en los árboles a 20 metros del suelo.






